miércoles, 1 de octubre de 2014

Suspiros



Y entonces sentenció: 

"Si fuéramos capaces de condensar en un mismo espacio-tiempo todos los instantes vividos no sumarían un mes." 

Mas los sentimientos fluían a través de la piel y el tempo de los latidos, quizá confusos por el miedo a nombrarse. Como si un reparo nos impidiese contar con palabras lo que nuestras miradas, seducidas por la magia de la música sobre el cabecero de la cama, quisieron expresar. 

Un abrazo desnudo bastó para saldar cuentas pendientes. Alcancé a susurrarle al oído:

"Nos bebimos a Suspiros los momentos..."


Isaac Ortigosa.